Recientemente, los medios de comunicación chinos informaron una historia extraña sobre una familia en Pekín que acusó a sus vecinos de haber causado que su hijo fuera hospitalizado. Como de costumbre, el niño de siete años robó una bolsa de comida y corrió a casa para comerla con avidez. Después de disfrutar de su comida, comenzó a sufrir un fuerte dolor abdominal y vómitos, lo que llevó a sus padres a llevarlo de urgencia al hospital. Le diagnosticaron gastroenteritis aguda y permaneció en el hospital durante varios días. Después de que los padres del niño supieran de él que había comido comida picante de sus vecinos, acusaron a los vecinos de envenenarlo y exigieron una compensación de 2.000 yuanes (290 dólares) que habían gastado en su tratamiento. Los acusados se negaron a pagar, argumentando que no eran responsables de los problemas de salud del niño. Sin embargo, los detalles del caso desataron un amplio debate en las redes sociales, ya que los vecinos simplemente habían pedido una comida muy picante, después de lo cual el niño de siete años la robó frente a su casa y la comió sin permiso. Después de que sus bolsas de comida fueran robadas varias veces frente a su casa, una familia en Pekín decidió dar una lección al ladrín pidiendo una comida muy picante, como parece ser. Según el sitio web 'Audit', los vecinos no sabían que el culpable era su pequeño vecino de siete años, que pasaba la mayor parte del tiempo jugando fuera y se había acostumbrado a su comida. Un abogado explicó que su posición es jurídicamente sólida.
Familia de Pekín acusa a vecinos de envenenar a un niño con comida picante
En Pekín, una familia acusó a sus vecinos de envenenar a su hijo de siete años con comida picante que él mismo robó. Tras el incidente, el niño fue hospitalizado con un diagnóstico de gastroenteritis aguda. Los vecinos se negaron a pagar una compensación, afirmando que no eran responsables de la salud del niño.